Moldes de aluminio fundido: este es el método más común para crear herramientas complejas de rotomoldeo. El proceso implica crear un patrón de la pieza, que luego se utiliza para formar un molde de arena. Se vierte aluminio fundido en esta cavidad y se deja solidificar. Una vez enfriada, la pieza fundida se termina y se pule. Los moldes de aluminio fundido son ideales para formas complejas con detalles finos, aunque la creación del patrón inicial puede aumentar el tiempo de entrega y el costo. Moldes fabricados/forjados de acero o aluminio: para geometrías de piezas más simples o cuando se necesita una producción de herramientas más rápida, se pueden fabricar moldes. Esto implica soldar y ensamblar láminas de acero o placas de aluminio en la forma deseada. Los moldes forjados o fabricados suelen ser menos costosos y más rápidos de producir para piezas menos complejas. En algunos casos, los moldes pueden incluso mecanizarse mediante CNC directamente a partir de aluminio sólido, un proceso que puede reducir los plazos de entrega de semanas a solo días. Algunos moldes de alto rendimiento pueden combinar materiales, como el uso de acero para la integridad estructural en ciertas áreas y aluminio para su transferencia de calor superior en otras.
0 vistas
2026-03-07



