El proceso de moldeo rotacional (rotomoldeo) es un método de fabricación a alta temperatura y baja presión que se utiliza para crear productos plásticos huecos y sin costuras. El proceso se define por cuatro etapas clave: carga, calentamiento, enfriamiento y descarga. El tipo de molde utilizado, normalmente de aluminio o acero, desempeña un papel fundamental en la eficiencia y la calidad del producto final. Diseño y planificación: los ingenieros determinan si fundir (por complejidad) o fabricar (por tamaño/simplicidad) el molde. Abastecimiento de componentes: Las abrazaderas forjadas y las mitades de moldes fundidos se reciben de proveedores externos. Fabricación y soldadura: Se corta y suelda chapa metálica para formar el cuerpo del molde o modificar piezas fundidas. Mecanizado: El molde ensamblado se mecaniza en una gran fresadora o torno CNC para garantizar que la línea de separación sea perfectamente plana y que los puntos de montaje sean precisos. Acabado: Se pule toda la superficie del molde para conseguir el acabado deseado en la pieza plástica final. Se perforan respiraderos (pequeños orificios para permitir que escape el aire). Ensamblaje final: Las mitades del molde terminadas, con sus abrazaderas forjadas y marcos soldados, se ensamblan y prueban antes de enviarse al piso de producción de rotomoldeo.
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2026-03-07



